A tu cara de amanecer y sueños
le ofrecí todo lo que tengo
en una noche inmensa de versos nuevos.
Le dejé a tu alma mi cuerpo
para que con él cumplieras tus deseos.
Le dejé a tu boca mis labios
para que esculpieras besos de recuerdo.
Le dejé a tus ojos los míos...
¡ Ellos ya no saben mirar
cuando tú no estás...!
Le dejé a tus manos mis dedos
para atrapar secretos
y lanzar aviones al compás del viento.
Le dejé a tu razón prosa ilimitada
para que sintieras todas las palabras
que mi ser siente presas de pasión inusitada.
Le regalé a tus oídos los míos
para que con él escucharas este suspirar
que te ansía tanto como te extraña,
que te anhela tanto como te llama.
Le regalé a tu sexo, mi sexo
para hacerte delicias sintiendo el universo.
Sintiendo los latidos, sintiendo el momento,
en el que tu lengua recorre mi cuerpo
y mis manos rebujan tus cabellos...
Te regalé mi vida y mis pensamientos
por si un día no recuerdas cuánto te pienso.
Y hoy que me encuentro preso,
de todo tu ser y mi desvelo,
te regalo mi corazón,
para que lo lleves contigo
y sientas todo lo que siento yo:
¡Amor de fantasía, amor de ilusión!
¡Anhelo de tus ojos, anhelos de pasión!
Hoy, te regalo mi corazón...
para que lo lleves contigo
y sientas cuánto te ------ yo!
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