domingo, 20 de mayo de 2012

Tan de noche...

http://www.youtube.com/watch?v=hbCe43LBiyg&feature=related


(Esta fue la canción que escuchaba mientras escribía esto... aunque ni siquiera puse mucha atención en lo que decía la letra. Simplemente me parece bonita la melodía...)






Hoy sin hablar contigo, me dispongo a desearte  buenas noches en palabras... 


Tengo mucho miedo. Estaría bien que abrieras la puerta ahora de mi habitación y me saludaras con una sonrisa. Una simple sonrisa que me dijera todo lo que este tiempo he querido escuchar. Me gustaría prepararte el té y mirarnos. O mirarte. Me encantaría sentarnos frente a frente, piel con piel y hablarte de la vida... de lo estúpido que me parece a veces lo que estoy haciendo con ella y de lo mucho que me apetece huir de este mundo que a veces me atormenta. Entonces tú me besarías y me salvarías para no caer en esa negatividad y en ese sentimiento de nostalgias que siempre me invaden...


Estaría bien que me aporrearas los espejos de mis ojos y reflejaras en ellos que esto es para siempre y que no tendré que mentirle al tiempo y a las personas diciéndoles que la vida es así cuando por dentro me muero por querer estar a tu lado. Me encantaría que nos tumbáramos y miráramos el techo de mi habitación a oscuras y me contaras todos tus secretos y yo contarte los míos para entonces decirte al oído, muy bajito, para que nadie me lo robe, ese sentimiento que me golpea el alma y que a veces necesito decir para no explotar yo mismo de la angustia. Ya sabes... un "te a" pequeñito... casi imperceptible pero que sientas con el corazón. Estaría bien cenar juntos porquerías mientras nos besamos y me prometes, aunque luego nunca más se cumpla, que no estaré solo.


Estaría bien que lloviera fuera y me acariciaras sin más placer que ver pasar ese momento juntos. Ni siquiera buscaría sexo... sólo que me cogieras de la mano y teorizar sobre la extrañeza de que los humanos siempre necesitemos entrelazar los dedos cuando estamos enamorados o detener el viento con un beso. 


Me encantaría que vinieras ahora y me rescataras de este abismo que muchas veces me atosiga. Sé que algún día te perderé, como tantas personas he perdido ya en mi vida (y las que me quedarán por perder). Normalmente nadie ha aguantado mis manías delirantes, ni mis ganas de llorar como un mocoso simplemente por necesidad... Nadie aguanta mi obsesión por la planificación, por los valores más profundos...  Nadie nunca ha aguantado mi manía de filosofar sobre todo, hasta con el ruido de la nevera. Porque te parecerá tonto, pero jugando a decir secretos, a veces incluso me quedo muy callado cuando cocino para oír todos los ruidos como si fuese el protagonista de una peli francesa... Me encanta escuchar cómo cae el cuchillo y resuena en el fregadero y hace caer una gota del grifo y la gota va a parar a algún sitio desconocido. Me gustan esos detalles de la vida y esos detalles me hacen sentir muy solo en medio de mi locura. Por eso me encantaría que vinieras por detrás  y no dijeras nada y compartieras mi locura... 


Me encantaría que esta noche te bebieras mis lágrimas y me escucharas hablar de mi abuela y de por qué me ha dejado un vacío tan grande si ni siquiera la he tocado. Me encantaría desnudarme contigo... ser sincero. Decirte que tengo muchos complejos que nadie sabe, que la mayoría de las veces no sé decir "no", que apenas lloro con las cosas verdaderamente importantes y lo hago con las  más triviales..


Me encantaría que me desnudaras poco a poco y memorizaras mi cuerpo aunque sea imperfecto y me hagas saber que tú me recorrerás con amor y no por mero vicio... 


Me encantaría que llegaras después de quedar con Nayra y prepararte algo para comer y hablar de lo que te ha pasado, de lo que has hecho y que me hicieras partícipe de tus pensamientos... y que te levantaras y me tiraras la harina en la cara y yo te tirara cualquier otro ingrediente y ensuciar la cocina (esa que nunca quiero ensuciar porque soy un maniático) y pelear entre besos y muchísimas risas... tantas que me doliera la mandíbula de reír y los ojos cada vez se me vuelvan más brillantes de la emoción. 


Me encantaría saber cuál es mi sitio. Saber cuál es mi lugar, porque en ningún lugar, ni siquiera aquí, me siento completamente feliz. Me encantaría no ser tan exigente conmigo mismo, no olvidarme de lo que soy y de lo que he sido... Me encantaría que tú fueras mi hogar y que a pesar de la distancia, aunque algún día nos distanciemos por el transcurrir del tiempo, me veas después de mucho tiempo y sigas siendo mi hogar y yo el tuyo. 


Eso es lo que quiero... Quiero que me ames tanto y quiero ser tan tuyo, que me pasaría toda una vida a tu lado para demostrártelo.


Y me da miedo. A veces intento frenar este sentimiento y parar todo. Pero es que no puedo, porque ya te has adentrado demasiado en mí y me has hecho sentir tanto en tan poco tiempo que se ha convertido en costumbre eso de pensarte en todos los suspiros... 


No soy débil, pero cuando alguien como tú llega a mi vida, me siento muy frágil, es verdad. Porque sé perfectamente que en cualquier momento esa persona me puede herir. Y es de cobardes intentar no sentir por sufrir, ya que siendo tan joven, sufriré mucho más y aprenderé y maduraré de estos sentimientos...


Pero simplemente quiero que sepas que estoy respirando, que te extraño mucho más de lo que crees, y que si tú me dejas, cada día de mi vida te daré miles de motivos por los que respirar a mi lado... 


Nunca me olvides, Ham... 


Porque si me dejaras de amar, podría entenderlo...


Pero si me olvidas algún día, no tendría posibilidad de adentrarme otra vez en tus sentimientos.


Quiero ser el único que te toque como nunca nadie lo ha hecho.


Nunca te olvides, Ham...


YO TE A. 


Buenas noches, mi cielo... 

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