sábado, 5 de mayo de 2012

Vámonos

Llegué a las 4:00 a casa y desde entonces llevo frente al ordenador pensando que puedo escribirte y te prometo que no hay, ni incluso aquellas que aún no me atrevo a decirte, palabras para hacerte saber que es esto que siento. Y me odio porque aparte de esta forma, no sé como más demostrarte en este preciso momento que todo el amor que pueda haber se queda corto al lado del que tu me haces sentir.

Quise demostrártelo escribiéndote un mensaje y me volví loco durante toda la noche pensando si debía o no hacerlo. Y si al final no lo hice fue porque pensé que era muy egoísta por mi parte pensar en lo que yo quería y despertarte del sueño, más sabiendo que estos días has descansado poco. Aunque también luego me pregunté.. ¿Y si esperas un mensaje de mi cuando llegue, porque si no piensas que no me importas o no soy atento?

Si. Se que pienso demasiado. Y sobre todo que pienso demasiado en ti. Tanto que como muchas veces te digo, me vuelvo loco. Y tan loco que ahora mismo voy a cometer una locura y mandarte el mensaje que durante toda la noche desee y no fui capaz de mandarte.

¿Que me has hecho? Porque no quiero que esta sensación acabe jamás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario